Las Islas Canarias inician un plan de traslados coordinado para menores migrantes vulnerables solicitantes de protección internacional
El Gobierno de Canarias ha anunciado la iniciación de un procedimiento de traslado de menores migrantes no acompañados hacia la península, un proceso ampliamente demandado por las autoridades de las diversas comunidades autónomas. De acuerdo a los últimos datos, el 90% de estos niños provienen de zonas en conflicto, especialmente de Malí, nación inmersa en una difícil crisis humanitaria.
Un Paso Adelante en la Distribución de Menores Migrantes No Acompañados
El presidente canario, Fernando Clavijo, ha manifestado su satisfacción por lo que considera un acto de “justicia” para estos menores migrantes no acompañados y para el archipiélago, que ha soportado durante años la mayor presión migratoria. “Por fin nuestras demandas empiezan a tener respuesta”, dijo a través de su cuenta de X.
El primer grupo de ocho menores migrantes no acompañados partirá el próximo 11 de agosto hacia la península, marcando el inicio de un programa que contempla dos traslados semanales de entre 15 y 20 jóvenes. Este mecanismo de traslado de menores se implementa en cumplimiento de las resoluciones judiciales emitidas por el Tribunal Supremo, las cuales establecen y garantizan el derecho a solicitar protección internacional para este colectivo especialmente vulnerable.
El Perfil de los Menores: Víctimas de Conflictos y Persecución
De acuerdo a informaciones procedentes de participantes en el encuentro interadministrativo, los datos obtenidos muestran que la mayor parte de estos menores migrantes no acompañados evidencian circunstancias de especial fragilidad. “Numerosos casos corresponden a adolescentes que han emprendido el viaje sin compañía, escapando de contextos bélicos y escenarios de violencia generalizada”, precisaron los asistentes a la reunión. El dato más llamativo es que el 90% son de nacionalidad maliense, aunque también hay menores de otros países africanos en situación similar.

Según explicó Sandra Rodríguez, máxima responsable de la Dirección General de Infancia del Ejecutivo canario, cada traslado de menores exige un análisis personalizado y exhaustivo de las circunstancias particulares de cada niño o adolescente, garantizando que se adapte a sus necesidades específicas. “No se trata solo de trasladarlos, sino de garantizar que van a centros adecuados a sus necesidades específicas”, subrayó.
Un Mecanismo Complejo con Garantías Jurídicas y Sociales
El traslado de estos menores migrantes no acompañados sigue un protocolo estricto que comprende: Entrevistas personalizadas realizadas por la entidad colaboradora Engloba para determinar su situación; selección de plazas en centros de titularidad estatal, preferentemente pequeños y repartidos por toda España; así como acompañamiento psicosocial durante todo el proceso para minimizar el trauma migratorio.
En las últimas semanas ya se han realizado 141 traslados desde el centro Canarias 50 en Las Palmas de Gran Canaria, siguiendo los listados remitidos por el Gobierno autónomo.
Atención Especial a las Menores en Situación de Vulnerabilidad
Uno de los aspectos más delicados es el traslado de niñas y adolescentes migrantes no acompañadas, que representan un porcentaje menor pero requieren una protección reforzada. Las autoridades trabajan en protocolos específicos para garantizar su seguridad y bienestar emocional durante el proceso.
Compromisos del Gobierno Central y Próximos Pasos
El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones se han comprometido a remitir un calendario detallado de derivaciones, mantener reuniones semanales de seguimiento y ajustar el plan según las necesidades que surjan.
Este sistema pretende ser sostenible en el tiempo, alternando traslados aéreos y marítimos según las circunstancias logísticas.
Impacto en el Sistema de Protección de Menores
Expertos en migraciones consultados destacan que este plan alivia la sobrecarga del sistema canario, garantiza mejor la protección internacional de los menores y cumple con las obligaciones jurídicas de España.
Sin embargo, alertan sobre la necesidad de más recursos económicos y humanos para mantener la calidad asistencial.
Reflexión Final: Un Avance con Retos Pendientes
La puesta en marcha de este programa de derivación de menores migrantes no acompañados supone un hito en la gestión migratoria española. No obstante, organizaciones sociales recuerdan que debe priorizarse siempre el interés superior del menor, además de que es imprescindible una coordinación efectiva entre administraciones y que se necesitan más plazas de acogida especializadas.
El éxito de esta iniciativa dependerá de su aplicación continuada y de la asignación de recursos suficientes para atender adecuadamente a estos jóvenes que huyen de la guerra y la persecución.