Temperaturas extremas y calima sofocan las islas
Las Islas Canarias están enfrentando uno de los episodios climáticos más extremos de los últimos años, con una ola de calor histórica que ha llevado al Gobierno autonómico a declarar por primera vez la alerta roja en todas las islas. Las temperaturas, que superan los 40 grados centígrados en muchas zonas, se combinan con una densa calima procedente del Sáhara, creando unas condiciones meteorológicas que los expertos califican como «excepcionalmente peligrosas».
Según datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), este episodio de calor extremo está siendo particularmente intenso en Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote, donde se mantiene el nivel de alerta máximo. Lo más alarmante son las altas temperaturas nocturnas, que en muchas zonas se mantienen entre 28-30°C, un fenómeno que los expertos llaman “noches tropicales extremas” y que agrava la situación.
Récords históricos de temperatura
El municipio de La Aldea de San Nicolás, en Gran Canaria, registró el viernes 42,8°C, convirtiéndose en el lugar más caluroso de toda España. Pero lo más impactante han sido las temperaturas nocturnas: en Agaete se midieron 34,5°C en plena madrugada, mientras que en Agüimes el termómetro no bajó de 33°C. Estos valores superan ampliamente los registros históricos para esta época del año.
El fenómeno de la calima, ese polvo en suspensión procedente del desierto del Sáhara, está agravando considerablemente la situación. «No es solo el calor, es que el aire quema al respirar», explica Miguel Padrón, vecino de Gáldar. «El calor nocturno hace imposible conciliar el sueño, ni siquiera con ventiladores al máximo. Una experiencia sin precedentes.»
Impacto en la población y medidas de protección
Las autoridades sanitarias han emitido una serie de recomendaciones urgentes para proteger a la población más vulnerable:
- Evitar salir a la calle entre las 12:00 y las 18:00 horas, cuando el calor es más intenso.
- Mantener una hidratación constante, incluso sin sensación de sed.
- Usar ropa ligera y de colores claros.
- Nunca dejar a niños, ancios o mascotas en vehículos estacionados.
- Prestar especial atención a personas con enfermedades crónicas.
Los hospitales canarios han reportado un aumento del 15% en las urgencias relacionadas con golpes de calor y deshidratación. «Atendemos situaciones críticas en pacientes que no toman las precauciones necesarias», alerta el Dr. Alemán, responsable de Urgencias del Hospital Universitario de Gran Canaria.

Riesgo extremo de incendios forestales
La combinación de altas temperaturas, baja humedad (inferior al 30%) y fuertes vientos ha creado las condiciones perfectas para incendios forestales. El Operativo Delta 2 está en máxima alerta, con medios aéreos y terrestres desplegados preventivamente.
Un incidente que ha generado especial preocupación ocurrió en Gran Canaria, donde agentes del Grupo de Medio Ambiente interceptaron a un individuo usando una motosierra para talar eucaliptos en plena alerta por incendios. «Es una irresponsabilidad incomprensible», declaró el consejero de Medio Ambiente, José Antonio Valbuena.
La ola de calor en el contexto nacional
Esta es la segunda ola de calor que sufre España este verano, pero su duración e intensidad la hacen particularmente preocupante. Según la AEMET, 44 provincias españolas estaban en alerta este domingo, 22 de ellas en nivel naranja. Pero es en Canarias donde la situación alcanza su máxima gravedad, con cuatro islas en alerta roja.
El meteorólogo Rubén del Campo explica que esta ola de calor está siendo impulsada por dos factores clave: «Una masa de aire extremadamente cálida procedente del norte de África y un potente anticiclón atlántico que actúa como bloqueo, impidiendo la entrada de aire más fresco».
Perspectivas y cuándo acabará el calor extremo
Las previsiones meteorológicas indican que el pico máximo de calor se registró este domingo, pero las altas temperaturas persistirán al menos hasta el jueves 15 de agosto. A partir de entonces, se espera un ligero descenso térmico, aunque los valores seguirán siendo superiores a lo normal para esta época del año.
El Centro Meteorológico Territorial en Canarias advierte que este tipo de fenómenos podrían volverse más frecuentes debido al cambio climático. «Lo que antes considerábamos extremo, puede convertirse en la nueva normalidad», señala su director, David Suárez.
Consecuencias económicas y sociales
El turismo, pilar fundamental de la economía canaria, está sufriendo un impacto significativo. Muchos establecimientos han tenido que adaptar sus horarios, mientras que algunas excursiones y actividades al aire libre han sido suspendidas por seguridad.
En el ámbito educativo, varias escuelas de verano han modificado sus programas, limitando las actividades en exteriores. «Hemos tenido que reorganizar completamente el horario para proteger a los niños», explica María Rodríguez, directora de un centro infantil en Las Palmas.
El cambio climático en primera persona
Este episodio extremo está sirviendo como un claro recordatorio de los efectos del cambio climático en territorios especialmente vulnerables como Canarias. Los científicos llevan años advirtiendo que el calentamiento global aumentaría la frecuencia e intensidad de estos fenómenos, y ahora la población canaria lo está experimentando en carne propia.
Mientras las autoridades mantienen los protocolos de emergencia activados y la población busca formas de sobrellevar esta situación extrema, una pregunta queda flotando en el aire caliente: ¿Estamos preparados para enfrentar un futuro donde estas olas de calor sean cada vez más frecuentes e intensas? La respuesta, al menos por ahora, parece preocupantemente incierta.